Felices. No hay otra manera de empezar esta nota. Si bien considerábamos prácticamente imposible su No candidatura; las palabras de ayer nos llenan de orgullo, energía y alegría porque tenemos cuatro años más de puro Kirchnerismo.
Cuatro años más para definir para las próximas generaciones un futuro colectivo, un país para todos y todas.
Nuestra Jefa de Estado se entrega a la causa. Es conciente del rol histórico que le ha tocado y lo asume sin concesiones.
Dijo ayer desde el Salón de los Patriotas Latinoamericanos: "...siempre supe lo que tenía que hacer y lo que debía hacer. Lo supe inclusive el 28 de octubre, en este mismo lugar. No lo supe de inteligente, ni de ambiciosa: lo supe cuando miles y miles, que pasaron por aquí a despedirlo por última vez, me gritaban ‘Fuerza Cristina’. Porque siempre he tenido un alto sentido de responsabilidad política, histórica y personal respecto de lo que debía hacer”.
Nuestra Presidenta sabe que el Kirchnerismo es la visagra histórica que ha marcado un tiempo político donde la sociedad toda ha vuelto a retomar el sentido íntimo de Pueblo. De aquellos olvidados y desclasados de las últimas décadas y que hoy somos parte de este presente pero como protagonistas.
Cristina nos interpela. Desde su dialéctica sabe que al entregarse nos compromete socialmente a comprometernos. Y siempre va por más.
Entónces cuál es el rol de la Juventud? Por supuesto; ir al fondo. Profundizar este presente para construir un futuro para todos y todas.
Néstor nos empujaba a ser irreverentes, rebeldes, cuestionadores. Y la Jefa de Estado, la Jefa de este Proyecto se entiende a sí misma como "un puente entre dos generaciones", o mejor dicho entre dos tiempos históricos: el tiempo del "no estar" y el contrapuesto del "ser protagónico".
Hablar de tiempo histórico no tiene que ver solamente con un algo que sucede; sino y fundamentalmente con algo que no puede dejar de suceder.
Hablar de los buenos actos del Kirchnerismo y de las bondades de este Modelo no hacen otra cosa que obligarnos a trabajar conjuntamente para no desaprovechar esta oportunidad irrepetible (de ahí lo de histórico); y comprometernos a formular caminos cada vez más superadores.
Para ello la amplitud, la generosidad y la solidaridad serán claves en el tiempo que nos toca.
Pero sin dudas ese es el camino. Por eso Cristina 2011.
Dijo ayer desde el Salón de los Patriotas Latinoamericanos: "...siempre supe lo que tenía que hacer y lo que debía hacer. Lo supe inclusive el 28 de octubre, en este mismo lugar. No lo supe de inteligente, ni de ambiciosa: lo supe cuando miles y miles, que pasaron por aquí a despedirlo por última vez, me gritaban ‘Fuerza Cristina’. Porque siempre he tenido un alto sentido de responsabilidad política, histórica y personal respecto de lo que debía hacer”.
Nuestra Presidenta sabe que el Kirchnerismo es la visagra histórica que ha marcado un tiempo político donde la sociedad toda ha vuelto a retomar el sentido íntimo de Pueblo. De aquellos olvidados y desclasados de las últimas décadas y que hoy somos parte de este presente pero como protagonistas.
Cristina nos interpela. Desde su dialéctica sabe que al entregarse nos compromete socialmente a comprometernos. Y siempre va por más.
Entónces cuál es el rol de la Juventud? Por supuesto; ir al fondo. Profundizar este presente para construir un futuro para todos y todas.
Néstor nos empujaba a ser irreverentes, rebeldes, cuestionadores. Y la Jefa de Estado, la Jefa de este Proyecto se entiende a sí misma como "un puente entre dos generaciones", o mejor dicho entre dos tiempos históricos: el tiempo del "no estar" y el contrapuesto del "ser protagónico".
Hablar de tiempo histórico no tiene que ver solamente con un algo que sucede; sino y fundamentalmente con algo que no puede dejar de suceder.
Hablar de los buenos actos del Kirchnerismo y de las bondades de este Modelo no hacen otra cosa que obligarnos a trabajar conjuntamente para no desaprovechar esta oportunidad irrepetible (de ahí lo de histórico); y comprometernos a formular caminos cada vez más superadores.
Para ello la amplitud, la generosidad y la solidaridad serán claves en el tiempo que nos toca.
Pero sin dudas ese es el camino. Por eso Cristina 2011.