A lo largo de estos 8 años de transformación política - económica - social hemos sido testigos, y en muchos casos víctimas de las diferentes estrategias del enemigo para obstaculizar este proceso, y retrocederlo a los años de Neoliberalismo; donde las Corporaciones Empresarias fueron dueñas y hacedoras de todas las políticas que se implimentaron desde la Casa de Gobierno.
Su punta de lanza han sido los Medios Corporativos de Comunicación transformados en tribunas de arenga pública con tergiversación de la información, para movilizar a diferentes sectores sociales. La idea siempre fue que los nombres de los dueños de estas empresas quedaran protegidos en la sombra; mientras se confunde a la sociedad para que se auto boicotee.
Por qué hablamos de auto boicot? Por que un sector social estaría defendiendo los intereses de otro sector social al que no pertenece (la oligarquía, el empresariado rural, las corporaciones políticas); atacando a sus propios intereses de clase: los intereses de la clase trabajadora.
Pero si bien la democracia argentina es joven, la Clase Trabajadora en nuestro país tiene un largo camino de lucha y resistencia. La Revolución de Mayo, las Montoneras de Güemes, los indígenas y mulatos al frente de batalla por la Independencia. Luego los anarquistas de la patagonia, los yrigoyenistas del 30, el Peronismo de la Resistencia; y una larga lista de mártires y luchadores sociales entregados a la causa de la Patria Libre, Justa y Soberana.
Por más que el diablo meta la cola, esta sociedad ha adquirido una conciencia cierta de que se han obtenido logros trascendentales desde lo cultural; y que no podemos permitirnos retroceder. De ahí el Nunca Menos.
Ahora el enemigo va por otra estrategia: dividirnos.
Lo intentaron con el Gobernador Daniel Scioli. Lo volvieron a intentar con la CGT. Ahora tratan de enfrentar al Partido Justicialista con La Cámpora.
sabemos que volverán a fracasar pero igualmente debemos estar fortalecidos para que no haga mella en el Movimiento Nacional. Dar el debate, participar, despejar todas las dudas. Acompañar a nuestros dirigentes y seguir escuchando a las bases.
Entendemos que no hay camporistas, pejotistas, cegetistas; sino compañeros trabajadores y trabajadoras que vamos de la mano en un proyecto político de reconstrucción del tejido social y de la redistribución equitativa de las riquezas. Que no nos dividan. Por que juntos vamos por todo para todos.
